Todos, alguna vez en la vida hemos tenido la necesidad de
comunicarnos con nuestro Creador. Para ello hay mil formas; cada quien tendrá
las suyas, y aunque el dicho diga: «para eso no hay nada escrito», para la oración
sí hay –gracias a Dios– muchísimo escrito y lo hay desde hace siglos. ¡Qué
mejor que seguir las huellas de los santos en su trato con Dios! Aquí te
presentamos algunas de las más difundidas: